EMAR, una historia que continúa

Electro Motores Argentinos (EMAR) forma parte de la industria nacional desde principios de la década del 80. Más de 40 años de trayectoria construyeron una marca reconocida por su experiencia en la fabricación de motores eléctricos y electrobombas, acompañando durante décadas las necesidades de la industria y de clientes de todo el país.

Desde sus primeros años, EMAR atravesó distintas etapas de crecimiento. Aquella planta ubicada sobre Av. Cervantes fue el punto de partida de un camino que llevó a la empresa a ampliar sus instalaciones, incorporar nuevos procesos productivos y desarrollar una creciente especialización en la fabricación de motores eléctricos, especialmente aquellos adaptados a las necesidades particulares de cada aplicación.

En 1997, el crecimiento llevó a EMAR a trasladarse a sus instalaciones de Av. Rosario de Santa Fe, y en 2007 llegó una nueva etapa con su radicación en el Parque Industrial de San Francisco, donde consolidó una planta de aproximadamente 1.000 m² y una estructura productiva capaz de intervenir en gran parte del proceso de fabricación de un motor eléctrico.

Planta de EMAR en el Parque Industrial de San Francisco, Córdoba

A lo largo de su historia, EMAR incorporó procesos de troquelado, inyección de aluminio, mecanizado, bobinado, armado y ensayo, desarrollando una importante capacidad de fabricación propia. Esta integración permitió producir motores para múltiples aplicaciones y, al mismo tiempo, desarrollar soluciones especiales adaptadas a los requerimientos de cada cliente.

Hoy, esa historia continúa bajo el Grupo Campagnoni.

La incorporación de EMAR representa la unión de dos trayectorias construidas sobre un mismo concepto: la industria, la fabricación nacional y el desarrollo permanente de capacidades productivas.

Con una trayectoria consolidada en la fabricación de motores eléctricos y una identidad industrial que Campagnoni viene construyendo a lo largo de los años, esta nueva etapa permite potenciar la marca EMAR sobre una estructura productiva renovada, con mayor capacidad, tecnología, ingeniería y posibilidades de desarrollo.

La experiencia acumulada de EMAR se suma ahora al conocimiento industrial, la capacidad de fabricación y la visión de crecimiento de Campagnoni. Una integración que permite preservar el valor de una marca con más de cuatro décadas de historia y, al mismo tiempo, proyectarla hacia el futuro.

EMAR mantiene su esencia, su experiencia y su historia.
Campagnoni aporta una nueva etapa de crecimiento, inversión y desarrollo.

Porque adquirir una marca con historia no significa comenzar de nuevo. Significa tomar todo lo construido durante más de 40 años y llevarlo más lejos.

EMAR

Más de 40 años de industria. Una nueva etapa junto a Campagnoni.